Playa Larga. Ushuaia, Tierra del Fuego.

De nuestros lugares favoritos de Ushuaia y donde pasamos la mayoría de las noches.
Hay un parador donde puedes dormir, ves Ushuaia a lo lejos y estás en otro ambiente totalmente diferente del ruido de la ciudad y lo incómodo que es para nosotros andar con Bipo en medio del caos. Obviamente desde que estamos con Luita también buscamos que ella esté lo más cómoda posible y que se divierta.
En este lugar hay un recorrido mágico de 10km (5km ida y 5km vuelta) donde vas caminando dentro de bosque y vegetación del litoral, si tienes suerte llegas a ver muy a lo lejos ballenas que te alegran la vista con su jugueteo en el agua por el Canal de Beagle.
Este recorrido lo hicimos una vez y media, la primera vez mis botas se rompieron a mitad del camino y tuvimos que volvernos pero nos sirvió para agarrarle confianza al lugar y dejar que la segunda oportunidad Lua fuera suelta y libre. A pesar de que en la entrada hay un cartel que dice “prohibido entrar con perros” nosotros la llevábamos en plan de contrabando hasta que en cierto punto del camino comenzamos a ver que todo el mundo iba con sus mascotas así que nos relajamos y dejamos a Lua hacerse dueña del lugar.
El camino lleva hasta el Rio Encajonado, ya desde ese punto para cruzar al otro lado de la montaña el único paso que hay es un árbol caído a unos 10 metros de altura sobre el rio, nosotros no pasamos por Lua, no es que nos diera miedo ni nada.
En fin, este es uno de esos lugares donde piensas que seguro es habitado por duendes, hadas y todo tipo de criaturas mágicas. Así como el Ávila en nuestra tierra. 

Estamos de aniversario. A Dos Polos. Ushuaia.

Hoy cumplimos 1 año desde que cruzamos nuestra primera frontera y nos encontramos cumpliendo nuestra primera meta: Ushuaia 📍
Un año atrás cuando hablábamos de este momento nos imaginábamos ya por centro América. Vamos más lento de lo que pensamos pero hemos aprendido a no apurarnos, a disfrutar del paisaje y de cada lugar. Muchísimas cosas han pasado en este lapso de tiempo, muchos amigos nuevos, muchos lazos creados y también muchas despedidas.
Las cosas no han salido siempre como planeamos, la mayoría de las veces sale mejor y otras simplemente no sale.
Nos hemos adaptado a los diferentes climas, nuestra Bipo ha tolerado 40 grados y -1 grados gracias a los aislantes.
Hemos aprendido el arte de vivir en una kombi. El espacio tan reducido nos ha hecho crear una dinámica impecable, somos como un solo ser con cuatro manos.
Ahora tenemos a Lua, nuestra perrita que nos despierta todas las mañanas y nos hace comenzar el día sonrientes.
Agradecemos de corazón a todos los que de alguna forma han formado parte de esta aventura, a todos los que nos siguen y nos apoyan día a día sin conocernos.
Ahora nuestro destino es Alaska

pero primero a disfrutar del fin del mundo. 🌎

Nunca dejar de ser niños. Tolhuin, Argentina.

De Tolhuin nos habían hablado mucho por sus paisajes, ya que es el lugar donde comienza a cambiar la vegetación de pampa a bosque. También nos hablaron de una panadería muy famosa y del lago Fagniano.
Lo que no nos esperábamos era qué en este lugar consiguiéramos un camping y un parque de diversiones TODO hecho con reciclaje. Después de pasar la noche y descansar, nos fuimos a jugar al parque.
Hay plataformas para brincar, correr, toboganes, aviones, columpios y hasta una tirolina. TODO hecho por el dueño y su familia. Es increíble como botellas, madera, plástico, repuestos, acero, entre otras muchas cosas, creen un lugar tan mágico. Nosotros aparte de quedar encantados con el ingenio del lugar, nos divertimos corriendo por las plataformas muertos de risa como un par de niños traviesos. Fue como tener 6 años de nuevo.
Las preocupaciones desaparecieron, en ese momento sólo importaba correr lo más rápido posible y no caernos al suelo.
Pudimos jugar por todo el lugar, descubríamos ávidos cada cosa nueva y la probábamos sin decirnos nada.
Creo que lo qué más extraño de la niñez es poder entablar lazos sin tener que mediar palabras. Las miradas cómplices que aprobaban algún nuevo invento aunque después vinieran las piernas raspadas y las mamás molestas echándonos alcohol en las heridas 😨
Lua que es la única niña del grupo tuvo un poco de miedo al principio y después cuándo vió lo mucho que disfrutábamos venció sus miedos y comenzó a correr y jugar con nosotros, ladrando cuando no nos podía alcanzar. 😂
Antes de irnos dejamos nuestra respectiva tablita en el lugar común del camping, un pedacito de Venezuela quedó en la Patagonia con esta cita “Ante las adversidades cumplir sueños es un acto de resilencia”
Seguimos camino con un sentimiento muy bonito que nos dejó Tolhuin.

Rio Grande, Patagonia.

Otra de las cosas lindas que nos dió Camarones, aquel lugar mágico, fue amigos.
El día qué íbamos camino a la pingüinera se nos acercó Miguel, que también estaba viajando de Van y nos puso a la orden su casa en Rio Grande.
Nosotros pasamos el día resolviendo algunas cositas y en la noche nos encontramos con ellos.
Hablamos como si nos conociéramos de toda la vida. Hablamos de viajes, de la vida en pareja, de los animales que tenemos (acaban de adoptar a una gatita que Lua se quería comer🙄), de política, de alimentación y así, hasta las 2am o algo así.
Caro, que es vegana nos hizo una cena divina. Miguel no es vegano pero se está acostumbrando a comer más sano y eso a nosotros también nos hace mucha falta.
Es muy lindo para nosotros ver como la gente conecta con nuestro modo de vivir y con el viaje, siempre estaremos muy agradecidos con toda la gente que nos ha ayudado y/o acompañado durante este tiempo de rutas.
Ahora estamos a una parada más de llegar a Ushuaia, nuestra primera meta. 🌎
Tolhuin allá vamos.

Cerro Sombrero.

Es un pueblo pequeño que nació a causa de una empresa petrolera y con el tiempo se expandió a Villa Primavera, donde habitan los pobladores que no trabajan en dicha empresa.
Aquí está el cine más austral de Chile y también hay un Gimnasio gigante con un solario hermoso que emana olores de eucalipto. Ambos lugares están declarados como patrimonio cultural de Chile.
Aquí un pequeño dato sobre nosotros: Nelson y yo tenemos un “pique” jugando ping-pong y cuando vimos la mesa en el gimnasio no dudamos en preguntar si la podíamos usar. Jaime, el encargado de todo el lugar nos atendió siempre muy contento y nos puso a nuestra disposición todo el gimnasio.
Jugamos un montón y a Lua le regaló una pelota de tenis así qué también se adueñó de la cancha un buen rato.
Esta es una estadía corta pero muy entretenida y deportiva para los 3.
Ahora volvemos a Argentina, rumbo a Ushuaia y cada vez más cerca de nuestro primer destino.

Estrecho de Magallanes.

Nos levantamos temprano, cosa rara para nosotros por estos días, pero nos tocaba cruzar frontera, tomar un ferry y luego seguir rodando hasta Cerro Sombrero, un pueblo en Chile que será nuestra parada antes de volver a entrar a Argentina.
La cosa fue así; en la migración para cruzar a Chile fueron muy muy amables con nosotros, el señor que trabajaba allí nos dijo qué es raro ver Venezolanos como turistas, que la mayoría que cruza frontera va en busca de un futuro mejor en otras tierras. El comentario nos tocó en lo más profundo. Nos puso al día con las noticias por si no habíamos tenido señal en la laguna y hablando de todo hicimos una fila largota de gente esperando así qué tuvimos que dejar la charla. La verdad es primera vez en el viaje que un agente de migraciones es tan solidario.
Luego de sellar pasaportes y hacer los trámites de la Bipo llegó el turno de declarar a Lua. Es tan fácil como declarar en un formulario que llevas “producto de origen animal” entregar los papeles que nos dieron del Senasa ¡y listo! (La verdad ni siquiera revisan o ven al animal 🤫)
Luego nos tocó la revisión entera al vehículo, Bipo estaba reluciente preparada para que ojearan donde quisieran, además preparamos una lista con todo lo que nos quedaba de comida y la entregamos para acelerar el proceso. Nos dejaron pasar casi todo, incluso algunas semillas de girasol, pero nos quitaron la miel. Por suerte llevamos días comiendo panquecas para gastarla y no quedaba mucho (tip de gorditos)
La comida de Lua la pusimos en su envase, quedaban alrededor de 400gr y también nos lo dejaron pasar. 🙌🏻
Luego tuvimos que comprar el seguro para el vehículo qué es obligatorio para Chile (el que tenemos es de Mercosur y no cubre dicho país) nos costó 1.100 PA por 6 meses.
El ferry fue pan comido, llegamos y el próximo llegaba en 20 minutos. Cuándo abordamos con Bipo le preguntamos a uno de los trabajadores si Luita podía bajar (sin saber todavía como iba a reaccionar ella), él nos dijo que sí, mientras nos hiciéramos cargo de cualquier eventualidad. Lua que no para de sorprendernos iba asomada parada en dos patitas, siempre atenta y curiosa. 👀
Ushuaia allá vamos.

Laguna Azul.

En Rio Gallegos conocimos a Marcelo, un entusiasta de las kombis que estaba pronto a tener la suya propia que se llamará Pampa. Él nos recomendó ir a Laguna Azul, este maravilloso paisaje que ven en las fotografías.
Llegamos al lugar y no podíamos creer lo que veíamos, no tiene pérdida y es la parada perfecta antes de cruzar frontera.
Estamos en proceso de comernos toda la comida que nos queda antes de cruzar porque tenemos entendido que te botan todo lo que lleves abierto, pero eso es otra historia.
La cosa es que apenas nos asomamos nos dimos cuenta de algo maravilloso, esta no es una laguna común, ¡es una laguna dentro de un volcán!
No lo pensamos dos veces y comenzamos a descender por arena suelta que nos hacía resbalar. Nos sorprendió la acústica del lugar, como cada mínimo movimiento emitía un sonido diferente entre tanto silencio. El paisaje es como de otro planeta, podríamos decir que si no hubiésemos visto algunas aves y algunas maras, pensaríamos que estábamos en otro mundo.
Acá certificamos que Lua tiene un álter ego salvaje, se puso a perseguir Maras y de pronto ya no estaba más 😰 comenzamos a gritarle como locos y nada, no apareció. Decidimos subir a la kombi, unos 30 minutos de caminata empinada, a punto de caer la noche y sin señales de Lua.
Cuando nos acercamos a Bipo, Lua salió de unos arbustos y fingió que venía con nosotros todo ese tiempo. 🙄
Por suerte fue sólo un susto de la loca que no controla sus instintos.
Al día siguiente volvimos a bajar hasta la laguna, esta vez Lua llevaba correa para que no hiciera lo mismo.
Decidimos darnos un baño en el agua helada, tan fría que sólo estuvimos unos poquitisimos segundos dentro antes de que el cuerpo comenzara a dolernos, pero eso sí, salimos renovados. Queríamos hacer una foto de nuestra hazaña pero el frío y lo mojados hizo que Nelson se resbalara y nos diera un ataque de risa dando como resultado la primera foto 😂
Ahora si estamos con energías renovadas para cruzar frontera con Chile. Cada vez más cerca de Ushuaia.

Rio Gallegos.

¡Listos los papeles!
Al contrario de lo que pensamos, los trámites fueron muy muy fáciles.
Acá les dejamos los pasos a seguir para cruzar a tu mascotita a Ushuaia:
* Clínica Veterinaria: se necesita un certificado de sanidad. Un papel que emite un veterinario que asegura al Senasa que tu mascota está desparasitada recientemente (y si no lo está, hay que desparasitar)
Costo por certificado 350 PA.
* Dirigirse al Senasa con el certificado de sanidad y el certificado de la vacuna para la rabia.
* Entregar todo y contestar algunos datos necesarios.
* Pagar 130 PA al Senasa por el trámite. Aceptan crédito y débito, si el pago es en efectivo hay que ir a un banco a hacer el depósito.
¡LISTO! Tu mascota puede continuar viaje.
Es importante sacar al menos 4 copias ya que en cada puesto fronterizo se quedan una copia.
Lua ya está lista para navegar el estrecho de Magallanes con nosotros y llegar a Ushuaia.

Comandante Luis Piedra Buena.

Esta fue la última parada antes de algo muy importante para nosotros y para el viaje.
Como se sabe, para llegar a Ushuaia hay que entrar a parte del territorio chileno. Es la primera frontera que vamos a cruzar desde que tenemos a Luita así qué estamos un poco nerviosos por los trámites que tenemos que hacerle. La verdad es que antes de tener a Lua tampoco nos gustaban los pasos fronterizos pero son parte esencial del viaje, obviamente.
Mientras nos preparamos para eso disfrutamos de la naturaleza un ratito más, porque luego nos toca ir a la ciudad de Rio Gallegos.
Lua llena de pantano es cortesía de los pájaros malvados que ella persigue que la empujaron al agua bajo amenaza y luego la hicieron revolcarse en lodo (o algo así nos contó ella cuando la vimos con cara de querer matarla) luego se secó y se limpió ella misma antes de que decidiéramos bañarla con el frío que hace.

Puerto San Julián, Patagonia.

Puerto San Julián. En este lugar Magallanes hizo el descubrimiento de la Patagonia. Este es el primer lugar en ser explorado de todo este maravilloso paisaje.
Aquí aprendimos qué hay dos leyendas sobres el nombre “Patagonia” una es que los colonos al ver las huellas que dejaban los nativos que iban vestidos con pieles de Guanacos pensaron que estos tenían los pies muy grandes, la otra (y la que nos dijeron cómo cierta) es que Patagón es el nombre de un personaje literario que era muy grande en tamaño y por eso los colonos comenzaron a llamar Patagones a los nativos.
Sea como fuera, la Patagonia nos tiene encantados con su naturaleza y su clima inclemente.
Lua, Nelson y yo seguimos disfrutando del “calor” mientras vamos bajando y nos vamos preparando para el frío de verdad. Seguimos camino a Ushuaia.