Laguna Azul.

En Rio Gallegos conocimos a Marcelo, un entusiasta de las kombis que estaba pronto a tener la suya propia que se llamará Pampa. Él nos recomendó ir a Laguna Azul, este maravilloso paisaje que ven en las fotografías.
Llegamos al lugar y no podíamos creer lo que veíamos, no tiene pérdida y es la parada perfecta antes de cruzar frontera.
Estamos en proceso de comernos toda la comida que nos queda antes de cruzar porque tenemos entendido que te botan todo lo que lleves abierto, pero eso es otra historia.
La cosa es que apenas nos asomamos nos dimos cuenta de algo maravilloso, esta no es una laguna común, ¡es una laguna dentro de un volcán!
No lo pensamos dos veces y comenzamos a descender por arena suelta que nos hacía resbalar. Nos sorprendió la acústica del lugar, como cada mínimo movimiento emitía un sonido diferente entre tanto silencio. El paisaje es como de otro planeta, podríamos decir que si no hubiésemos visto algunas aves y algunas maras, pensaríamos que estábamos en otro mundo.
Acá certificamos que Lua tiene un álter ego salvaje, se puso a perseguir Maras y de pronto ya no estaba más 😰 comenzamos a gritarle como locos y nada, no apareció. Decidimos subir a la kombi, unos 30 minutos de caminata empinada, a punto de caer la noche y sin señales de Lua.
Cuando nos acercamos a Bipo, Lua salió de unos arbustos y fingió que venía con nosotros todo ese tiempo. 🙄
Por suerte fue sólo un susto de la loca que no controla sus instintos.
Al día siguiente volvimos a bajar hasta la laguna, esta vez Lua llevaba correa para que no hiciera lo mismo.
Decidimos darnos un baño en el agua helada, tan fría que sólo estuvimos unos poquitisimos segundos dentro antes de que el cuerpo comenzara a dolernos, pero eso sí, salimos renovados. Queríamos hacer una foto de nuestra hazaña pero el frío y lo mojados hizo que Nelson se resbalara y nos diera un ataque de risa dando como resultado la primera foto 😂
Ahora si estamos con energías renovadas para cruzar frontera con Chile. Cada vez más cerca de Ushuaia.

Rio Gallegos.

¡Listos los papeles!
Al contrario de lo que pensamos, los trámites fueron muy muy fáciles.
Acá les dejamos los pasos a seguir para cruzar a tu mascotita a Ushuaia:
* Clínica Veterinaria: se necesita un certificado de sanidad. Un papel que emite un veterinario que asegura al Senasa que tu mascota está desparasitada recientemente (y si no lo está, hay que desparasitar)
Costo por certificado 350 PA.
* Dirigirse al Senasa con el certificado de sanidad y el certificado de la vacuna para la rabia.
* Entregar todo y contestar algunos datos necesarios.
* Pagar 130 PA al Senasa por el trámite. Aceptan crédito y débito, si el pago es en efectivo hay que ir a un banco a hacer el depósito.
¡LISTO! Tu mascota puede continuar viaje.
Es importante sacar al menos 4 copias ya que en cada puesto fronterizo se quedan una copia.
Lua ya está lista para navegar el estrecho de Magallanes con nosotros y llegar a Ushuaia.

Comandante Luis Piedra Buena.

Esta fue la última parada antes de algo muy importante para nosotros y para el viaje.
Como se sabe, para llegar a Ushuaia hay que entrar a parte del territorio chileno. Es la primera frontera que vamos a cruzar desde que tenemos a Luita así qué estamos un poco nerviosos por los trámites que tenemos que hacerle. La verdad es que antes de tener a Lua tampoco nos gustaban los pasos fronterizos pero son parte esencial del viaje, obviamente.
Mientras nos preparamos para eso disfrutamos de la naturaleza un ratito más, porque luego nos toca ir a la ciudad de Rio Gallegos.
Lua llena de pantano es cortesía de los pájaros malvados que ella persigue que la empujaron al agua bajo amenaza y luego la hicieron revolcarse en lodo (o algo así nos contó ella cuando la vimos con cara de querer matarla) luego se secó y se limpió ella misma antes de que decidiéramos bañarla con el frío que hace.

Puerto San Julián, Patagonia.

Puerto San Julián. En este lugar Magallanes hizo el descubrimiento de la Patagonia. Este es el primer lugar en ser explorado de todo este maravilloso paisaje.
Aquí aprendimos qué hay dos leyendas sobres el nombre “Patagonia” una es que los colonos al ver las huellas que dejaban los nativos que iban vestidos con pieles de Guanacos pensaron que estos tenían los pies muy grandes, la otra (y la que nos dijeron cómo cierta) es que Patagón es el nombre de un personaje literario que era muy grande en tamaño y por eso los colonos comenzaron a llamar Patagones a los nativos.
Sea como fuera, la Patagonia nos tiene encantados con su naturaleza y su clima inclemente.
Lua, Nelson y yo seguimos disfrutando del “calor” mientras vamos bajando y nos vamos preparando para el frío de verdad. Seguimos camino a Ushuaia.

Jaramillo.

Cada lugar, hasta el más pequeño, tiene cosas que ver para el que las busca.
Llegamos a este lugar básicamente por hacer una parada antes de llegar a Comodoro Rivadavia, estuvimos en un camping municipal que es excelente y nos dimos una de las mejores duchas caliente del viaje.
Al día siguiente íbamos a continuar PEEERO decidimos quedarnos un día más ya que teníamos algunos mantenimientos que hacer de limpieza entre otras a Bipo (y el lugar estaba muy bueno)
Al caer la tarde nos fuimos a caminar, el pueblo es chiquito así qué podríamos decir que lo caminamos todo. En el camino encontramos este antiguo tren y lo usamos para hacer postales y divertirnos un rato.
Seguimos camino a Ushuaia, Al Fin del Mundo.

Caminata, Camarones.

Hoy fuimos a recorrer el camino hacia la lobería, dejamos a Bipo y a Lua en el parador de la pingüinera, como es área protegida Luita no nos pudo acompañar, pero como siempre esperó paciente y luego la llevamos fuera del área protegida a divertirse. 🐶
Comenzamos la caminata de 3,5 km (7km ida y vuelta) en busca de los lobos marinos de un pelo, nos dijeron qué al final del camino íbamos a encontrar una pequeña colonia que está en recuperación y que son muy tímidos.
En el camino estuvimos en pleno contacto con la naturaleza, encontramos Guanacos, Armadillos, Choiques (muy escurridizos) y aves.
Cuando llegamos al final del camino no encontramos ni un sólo lobo marino, por más que buscamos con los lentes de la cámara en su máximo zoom, NADA.
Cuando estábamos por rendirnos y volver encontramos al pequeño amiguito que ven en la foto, fue el único que apareció y estaba muy muy lejos.
De igual manera disfrutamos demasiado el camino, la paz, la tranquilidad, el entusiasmo por estar en medio de la Patagonia juntos y haciendo lo que nos gusta.
Seguimos camino muy agradecidos con la vida.

Más pingüinos.

En el post anterior nos preguntaron: ¿Por qué si los pingüinos pueden tener una sola pareja toda su vida, los humanos no?
A nosotros nos dió mucha risa la pregunta y la compartimos con ustedes para ayudar a resolver esa duda 😂
Nelson dice que es porque seguro las pingüinas no se comen el último pan de queso de los pobres pingüinitos (ni idea de porqué dijo eso🤭)
Mañana haremos otra caminata para esta vez buscar lobos marinos de un pelo.

Pingüinera.

Luego de 30km de camino de tierra llegamos finalmente a la pingüinera.
El paisaje hasta el lugar no tiene pérdida y se lo mostraremos en un próximo post, pero como estamos muy emocionados de compartir con ustedes este pequeño logro que tanto esperamos, aquí van algunas fotos y los datos que aprendimos de estos pequeños amiguitos.

Datos sobre los Pingüinos de Magallanes:
* Los depredadores más importantes son la foca leopardo, el petrel gigante y la orca.
* Miden entre 35 y 45 centímetros de altura y pesan alrededor de 3 kilos.
* Mudan de plumaje; el proceso dura de tres a cuatro semanas. Mientras mudan sus plumas pierden sus propiedades de aislamiento e impermeabilización. Durante ese tiempo no entran al agua helada, por lo que pueden perder hasta el 45% de su peso original.
* Tienen una glándula uropigia en la base de la cola, que segrega un aceite impermeable con la que lubrica las plumas mediante el pico.
* Mantienen la misma pareja reproductiva a lo largo de su vida.

🐧🐧🐧

¿Saben algo más que nos haya faltado comentar? Déjennos saber en los comentarios.

Camarones – Patagonia.

Así nos recibe Camarones.
Tal como nos dijeron, Camarones nos recibió con mucha paz y un paisaje de los más lindos que hemos fotografiado.
Llegamos al caer la tarde, parqueamos a Bipo frente al camping, soltamos todo, agarramos las cámaras y nos fuimos con Luita a caminarnos la playa.
Las aves acompañaron la caminata mientras Lua hacía todo lo posible por alcanzarlas, hasta que se mojaba y como no le gusta el agua desistía 🤷🏻‍♀️
Nos deleitamos de colores y ahora vamos a descansar para mañana ir a buscar los esperados pingüinos.
La pingüinera queda a 30km del pueblo por camino de tierra y no sabemos cómo se irá a portar el motor de la Bipo, ya que nos faltan las gomas del guardapolvo.
¡Deséennos suerte!

Gaiman.

Cuando llegamos a Trelew teníamos dos opciones: conocer Gaiman que es un pueblo fundado por Galeses y la otra ir a Rawson a hablar con la gente de ambiente para conseguir la entrada a Punta Tombo.
Paramos en Trelew para almorzar y estuvimos hablando con nuestros amigos de Rodando caminos sobre nuestros planes. Ellos nos hablaron sobre Camarones, un pueblo pesquero que estaba desviándose unos 60km de la ruta 3 , que tenía una pingüinera gratis y mucho menos turística que la que teníamos planeado visitar.
A nosotros nos brillaron los ojos cuando oímos el audio y sin decirnos nada ya la decisión estaba tomada, nos vamos a Camarones en busca de los pingüinos del Magallanes.
Pero primero lo primero, tomamos camino a Gaiman y pasamos dos lindos días, conocimos el túnel del antiguo ferrocarril, Lua hizo amigos perrunos y también se llevó un mordisco de una perra en el camping 😡, hicimos una caminata linda por un pequeño cerro desde donde se veía el pueblo y disfrutamos de un clima buenísimo.
Ahora nos dirigimos al tan esperado Camarones que tiene básicamente todo lo que nos encanta a los 3, mar, lugares naturales y tranquilidad.
Ah, ¡Y PINGÜINOS!

¡Gracias a todos los que con sus comentarios han contribuido a restituirnos el animo de seguir contando esta historia!