La muerte de Bipolar.

Murió la Bipo! O al menos su corazón ha dejado la latir. Es increíble cómo nos conectamos con nuestros vehículos. Yo, quien por un día he decidido quitarle el control de Instagram a Cristal, me habría burlado meses atrás de cualquier tipo de conexión similar. Desde hace dos semanas, nuestro nivel de humor se ha convertido en una medida directamente proporcional a la salud de la Bipo, y se imaginarán como están los valores luego de la noticia. Lo más increíble, aquí viene mi parte irracional y afectiva, es que la Bipo prendió y rodó por unos minutos mientras su motor parecía gritar “Estoy estallando por dentro”. Gracias a eso pudimos llegar. Luego de que nuestro amigo @marcio_lisboa nos remolcara durante lo que me parecieron unos larguísimos 20km, la cuerda de remolque se reventó dejándonos a mitad de una avenida. ¿A que no adivinan? ¡La Bipo prendió! Su corazón venía gritando y estremeciéndose, haciendo un sonido similar a un cacerolazo de los buenos, con la fuerza justa para llegar al taller y apagarse nuevamente. Mañana la gente del club @Fusqueiros_da_Ilha en la Tornería Pontual abrirán su motor.

Nos volvimos a accidentar.

s bastante obvio que nosotros decidimos la ruta pero Bipolar decide cuando ir.
Hoy temprano nos despedimos de Marcelo quien fue nuestro anfitrión estos días en São Luis, arreglamos todo para viajar y partimos. Primero hicimos una parada en el supermercado para abastecernos un poco, luego fuimos al médico a revisarme unas picadas/quemaduras que me salieron, después pasamos por la rodoviaria a dejar a unos amigos y continuamos nuestra ruta unos cuantos km más, hasta que Bipolar decidió que no quería irse de São Luis y se apagó justo en las afueras de la ciudad.
Como traíamos el problema de los cables pensamos que había sido un cable que se soltó, sin embargo revisamos y todo está en orden, exceptuando un ruido rarísimo dentro del motor.
No la queremos forzar, llevamos 4 horas varados esperando ayuda…

 

Nos entregaron a Bipolar sana.

Finalmente nos entregaron a Bipo.
Luego de los cambios de piezas que fueron necesarios, volvieron a subir el motor, incluso nos dieron una lata del motor que se nos había roto.
Nos fuimos muy contentos y agradecidos con el trabajo realizado.
Cuando comenzamos a rodar la sentimos sin fuerza, como si estuviesen trabajando sólo tres pistones. Ciertamente se había dañado un cable del distribuidor en el proceso de subir el motor, estamos tratando de resolver para poder probar bien el resultado y continuar rodando.

 

De nuevo revisando a Bipo.

El pronóstico va así, contactamos a Marcio del club de fusca de São Luis en busca de auxilio para la salud de Bipo.
Él nos dió la dirección de su mecánico de confianza Israel, llegamos allí y comenzó la magia, le contamos los problemas que tenemos, la pérdida desmedida de aceite y el centelleo de la luz del aceite. Nos dijeron que teníamos que bajar el motor nuevamente (ya nos lo esperábamos, la verdad) y así hicimos, acto seguido vimos la estopera chorreando aceite y nos dimos cuenta que no había servido de mucho el otro trabajo que hicimos en Governador Nunes Freire.
Cambiamos la estopera de nuevo y ajustamos el radiador de aceite que estaba flojo. Como llegamos en la tarde tuvimos que dejar a Bipo durmiendo allá solita y nosotros volvimos a casa de Marcelo.
Mañana tendremos el pronóstico final y esperamos tener a Bipo de vuelta también.

El arranque de la kombi, Vlog 3.

Como les hemos comentado en varias ocasiones, decidimos comenzar el viaje aún con bastantes fallas en nuestra kombi, aunque para nosotros siempre fueron cosas sin mucha importancia a las que nos podríamos acostumbrar.

Una de ellas es el problema que tenemos con el motor de arranque (una vez pasamos casi una semana encendiéndola empujada), este misterio de por qué nuestra Bipo parece rechazar cualquier tipo de arranque sea nuevo, viejo, usado, reconstruido, etc, lleva con nosotros desde que comenzamos a arreglarla, hasta nuestro querido mecánico Orlando una vez nos dio su arranque a cambio del de nosotros (que en su carro si servía) y cuando se lo pusimos, NADA, siempre el mismo ruido que no tiene una explicación lógica. En teoría sabemos que tiene mucho que ver con el bendix, pero sin importar cuantas veces lo cambiemos u arreglemos, simplemente sigue igual.

Finalmente después de muchas despedidas partimos hacia Boca de Uchire, la primera parada en nuestra corta travesía por nuestro país. Justo ese día en la mañana, cuando ya teníamos absolutamente todo montado en el carro el ruido fue más fuerte que nunca y pensamos que tal vez era una señal para pararnos, pero como nosotros somos tercos seguimos adelante y así, un poco accidentados, comenzó realmente nuestra aventura.

¡Llegamos a São Luis!

Enseñándole Venezuela a Brasil.
Siempre es difícil llegar a una gran ciudad en kombi, son dos realidades que chocan y se vuelven un tanto incómodas. Como además traíamos los problemas de la kombi y llevábamos casi una semana durmiendo en postos y talleres, decidimos contactar gente por couchsurfing.
Afortunadamente nos recibió @celoviajante un host maravilloso que nos deja quedarnos en su casa, compartimos arepas y tapiocas (además pudimos lavar ropa, cosa que no hacíamos desde Manaus)
São Luis es increíble, muy bonito y muy histórico, llegamos justo en las fiestas de Boi que es una leyenda que les contaremos en el próximo post, así que el ambiente ha sido muy movido.
Ahora, hoy volvemos a la realidad ¡necesitamos arreglar como sea a Bipolar!
Comenzamos la búsqueda de algún mecánico y los repuestos necesarios, deséennos suerte.

Pinheiro y los arreglos de la kombi.

La historia se repite una vez más.
Estuvimos estos días en Gobernador Nunes Freire haciendo arreglos en el motor de Bipolar, bajamos el motor y comenzaron a salir las piezas que estaban malas. Tuvimos que cambiar la estopera, la rolinera del embrague, el collarín, y además un espárrago estaba roto. Para complicar un poco más las cosas, Nelson comenzó con un dolor muy fuerte y a sangrar por la orina, en el hospital del pueblo le informaron que no hay equipos para poder diagnosticarlo, pero parece un cálculo renal, hay que llegar a otra ciudad más grande. Torqueamos las cámaras, limpiamos el carburador y rectificamos el volante del clutch. Rodamos a Maracaçume a unos 12km para pasar la noche y probar a Bipo, ella se porto muy bien y nosotros estábamos emocionados de poder seguir nuestra ruta. Retomamos camino a São Luis al día siguiente, la intensidad del dolor de Nelson se ha vuelto más soportable, fuimos revisando todo el tiempo como iba Bipo y cuando estábamos seguros de que ya estaba bien, a mitad de camino nos detuvimos a comer algo, para nuestra sorpresa Bipo estaba botando aceite como loca, muchísimo, demasiado. Decidimos quedarnos entonces acá en Pinheiro para dejarla descansar y evaluar nuestras opciones.
Hoy decidimos retomar nuestra ruta con los mismos problemas hacia São Luis a tratar de resolver allá y a conseguir un hospital donde puedan dar un diagnóstico a Nelson. Nuestra apuesta es poder recorrer 78km reponiendo el aceite constantemente hasta llegar al Ferry que finalmente nos llevará a São Luis.

Bajamos el motor de la kombi en Pinheiro.

Salimos esta mañana rumbo hacia un mecánico que nos habían recomendado, a unos 67km de donde estábamos, con mucho cuidado y tratando de forzar lo menos posible la camioneta llegamos al lugar indicado y cuando le contamos el problema nos dijeron que ellos no nos harían ese trabajo. Fue un golpe al ánimo, preguntamos en otros lugares y todos nos decían que NO, finalmente llegamos a donde había un señor que lo hacía pero desafortunadamente estaba en el interior del país, seguimos buscando y al no conseguir nadie más decidimos irnos y esperar algunos días a que llegase el señor. Para nuestra sorpresa cuando volvimos al sitio el señor acababa de llegar y puso manos a la obra, bajamos el motor y comenzaron a salir los problemas, lo más grave es que necesitamos varios repuestos que no tenemos y no se consiguen en este pueblo, el mecánico fue en moto al pueblo más cercano y nosotros estamos acá esperando saber si podremos resolver y avanzar en los próximos días…

Accidentados en Boa Vista do Gurupí.

La cosa está así; luego de convencernos de que era un problema de carburador, lo limpiamos y decidimos seguir hacia São Luis, ERROR, nos quedamos varados en Capanema 2 días, luego de algunas pruebas que le hizo Nelson a Bipo ella decidió encender aparentemente con menos fallas y decidimos retomar la ruta para buscar allá en São Luis algún mecánico confiable ERROR NÚMERO DOS, cuándo íbamos rodando en plena carretera Bipo comenzó con una falla gravísima, ¡no le entraban las velocidades! Nuevamente detuvimos la marcha, afortunadamente llegamos hasta un puesto de control de la Policía Rodoviaria para darnos cuenta que además teníamos una GRAN pérdida de aceite por la estopera del motor. Allí hicimos algunos ajustes más y nos dió para llegar a un pueblo llamado Boa Vista do Gurupi, donde nos atendió el mecánico de la prefectura, aunque no nos pudo solucionar gran cosa nos dió una dirección de otro mecánico que está a 67 km de donde estamos ahora.
No sabemos si Bipo va a llegar, no la queremos llevar al límite y no tenemos muy claro qué hacer para continuar…

Primera vez acampando en Kombi. A Dos Polos, Vlog 2.

 

Cuando finalmente habían acabado nuestras diligencias en Caracas, decidimos tomarnos un día para probar como sería nuestra vida en kombi los próximos dos años. Nos fuimos a San Antonio de los Altos a una finca de un amigo, allí pasamos la primera noche de todas las que le siguen. Experimentamos por primera vez desde que comenzamos a arreglar a Bipo, la sensación de estar sólo nosotros dos con ella conociéndonos. También nos sirvió para tomarnos un respiro del caos de Caracas y volver a bajar al día siguiente con los ánimos renovados, sabiendo que habíamos tomado una buena decisión.

Esa primera noche, nos dimos cuenta de varias cosas que habían quedado incómodas, nos dimos cuenta de que habían varias cosas que no tenían un lugar fijo y otras que estorbaban en un lugar tan pequeño. También nos dimos cuenta de que hasta entonces no nos habíamos preocupado por tener encendedor, lavaplatos y esponja en la Kombi. Lo del prender la cocina fue fácil, Nelson prendió una fogata y cocinamos a leña (mentira, pedimos un encendedor prestado) pero lo del lavaplatos fue un poco más desastroso y terminamos fregando con shampoo y un pedazo de esponja que nos había sobrado del colchón.

Apenas llegamos a Caracas hicimos un mercado de cosas que nos hacían falta para estar más cómodos y arreglamos algunas otras dentro de Bipo, así pudimos luego decir que AHORA SI estábamos listos para arrancar a rodar América.

Nos quedaban pocos días en Caracas y la parte más difícil estaba por comenzar, las despedidas.